sábado, 23 de enero de 2010

Gerencia de la Calidad y Productividad


La efectividad de la gestión de la calidad ha pasado a ser una condición necesaria y la fuerza más importante en el éxito de una organización. La calidad, como nueva filosofía gerencial, intenta atenuar la diferencia entre lo que ofrece la organización y lo que espera el usuario de ella. Para lograr este objetivo, se requiere de la participación de todas las personas, así como de las herramientas de la capacitación y del adiestramiento como fundamento esencial en el logro de una cultura de calidad.


La calidad comienza a ser una demanda de las empresas líderes a sus proveedores y se extiende como nuevo paradigma social; su demanda se universaliza, y las exigencias en términos de eficiencia y calidad se extienden a todos los ámbitos. Se exige más de los productos, de su presentación, de los servicios, de los tiempos de espera, de la atención personal y profesional, entre otros...


En el contexto de la producción de bienes y servicios, la apertura de las economías y de los mercados es un factor decisivo para cambiar las reglas del juego y mejorar los parámetros de calidad y de costos. Sus estrategias presentan un componente humano fuerte. Cambia la organización y el contenido del trabajo; se tiende a trabajar en equipos y el sistema de control se hace cada vez más horizontal. Los métodos de producción modernos y la implantación de nuevas tecnologías, exigen calificaciones actualizadas. Se reducen los niveles en la organización; cambian las regulaciones que rigen las contrataciones laborales y se facilita la «movilidad funcional». El recurso humano cambia su «lugar en la empresa», por lo cual tiene que movilizarse de otra manera.


¿Cómo pueden las empresas alcanzar La Productividad con Calidad?


Para empezar deben ser entrenadas por una empresa especializada que reúna el profesionalismo y experticia, propios de un proveedor crítico y no como podría ocurrir con compras de bajo impacto en las cuales puede optarse por la oferta más económica, es decir, contratar servicios de consultoría sin meditarlo a fondo es tan peligroso como adquirir materia prima defectuosa o de dudosa calidad.


Principalmente se debe tener en cuenta lo siguiente:


1. Interpretación y valoración de la empresa consultora en resultados anteriores.
2. Aspectos éticos, legales, culturales y espirituales.
3. Sus políticas y procesos de aprendizaje previo y sus alternativas de formación especializada para crear modelos consultivos flexibles y consistentes.
4. Aplicaciones tecnológicas, ayudas metodológicas y estrategias de enseñanza.
5. Nivel profesional, formación práctica y preparación especializada para satisfacer los desafíos de la consultoría y la educación organizacional.
6. Su contribución a través de procesos tales como investigación y desarrollo.
7. Su Sistema de Gestión de Calidad y su alcance acorde con su objeto social y servicio ofrecido.



1 comentario:

  1. La calidad es un recurso para el desarrollo empresarial...como profesionales debemos incentivarla...
    Recordemos que trabajar con calidad nos ofrece multiples beneficios...aumentamos la productividad y posicionamos nuestros productos en el mercado...

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