lunes, 28 de junio de 2010

Organizaciones de Calidad


Organizaciones de calidad

Por Ing. Leslibeth Atacho

La clave para el éxito de una empresa depende de cómo los integrantes de la organización se manejen en torno a sus actividades dentro de la institución, ya que estando en un mundo competitivo y de avances tecnológicos, la diferencia entre el éxito y el fracaso organizacional depende precisamente del recurso humano que la conforma, de aquí la importancia de trabajar con calidad, esto nos lleva al desarrollo de una organización de calidad.

Para el desarrollo sostenible de una organización es importante implementar políticas que incentiven la calidad, que pueda englobar los requisitos exigidos por el cliente, sin dejar de lado los intereses de los proveedores y las opiniones de los empleados. Este proceso debe incluir el compromiso de cada integrante de la organización, todos los empleados deben tener conocimiento de los requerimientos de calidad que demandan los clientes para ofrecer un servicio o producto de primera.

En la actualidad, toda organización es capaz de adquirir cualquier producto o tecnología que la coloque en competencia o ventaja ante otras organizaciones, pero esto no garantiza que la utilización de dichos recursos le asegure el éxito a la empresa. Hoy en día la ventaja no la da sólo la tecnología, el recurso más importante lo representan los integrantes de la organización.

Las organizaciones de calidad dependen de un esfuerzo en conjunto, en donde se involucren todos los empleados de una empresa (Jean-François Pillou, 2004), toda la organización debe ser partícipe de las decisiones tomadas para la mejora continua de la organización. Cada departamento debe asegurarse en cumplir las metas propuestas en la planificación y organización, así como de que el alcance de éstas se haga con calidad permitiendo de esta manera la obtención de un servicio o producto que cumpla con las expectativas de cualquier cliente.

Aunque todos los empleados deben ser responsables del cumplimiento de la calidad, se debe crear un departamento o comisión encargada de velar por cada uno de los departamentos que conforma la organización, de manera que cada uno de éstos lleve a cabo sus actividades con calidad. Este comité o departamento debe estar enfocado al análisis de los servicios o productos obtenidos en términos de calidad, una vez analizado se determinaran las mejoras, las cuales permitirán el desarrollo continuo de la organización.

Las organizaciones de calidad, no sólo se deben enfocar en el mejoramiento continuo de sus productos o servicios al cliente, sino en la satisfacción de sus empleados, ya que una organización está conformada principalmente por el recurso humano, lo que hace la diferencia para lograr una organización de calidad exitosa.

La calidad debe empezar desde el trato, la motivación y participación del empleado en la organización, no sólo el producto debe tener una mejora continua, sino el empleado, se debe incentivar a la mejora de sus conocimientos, si bien es importante el trabajo en equipo, también es necesario que el trabajo individual sea de calidad, y para que esta meta se logre, el empleado debe saber lo importante que es para la institución, que su opinión vale, sus esfuerzos son apreciados y que la organización necesita de su avance y mejora de sus capacidades, así como de su colaboración.

Una organización de calidad engloba muchos detalles, pero se debe tener en cuenta que cada uno de los integrantes es responsable de su trabajo y desenvolvimiento dentro de la organización, que para ser una organización de calidad, todos y cada uno de los empleados debe enfocar su trabajo hacia la calidad. De esta manera, se logra obtener una organización de calidad. Al dirigir todos los esfuerzos hacia esa meta en común, la organización no solo llegara a ser de calidad, sino que ofrecerá un producto o servicio de primera, además de poseer un ambiente de trabajo ideal, en donde los empleados tengan la seguridad que son parte importante de la organización.

sábado, 23 de enero de 2010

Gerencia de la Calidad y Productividad


La efectividad de la gestión de la calidad ha pasado a ser una condición necesaria y la fuerza más importante en el éxito de una organización. La calidad, como nueva filosofía gerencial, intenta atenuar la diferencia entre lo que ofrece la organización y lo que espera el usuario de ella. Para lograr este objetivo, se requiere de la participación de todas las personas, así como de las herramientas de la capacitación y del adiestramiento como fundamento esencial en el logro de una cultura de calidad.


La calidad comienza a ser una demanda de las empresas líderes a sus proveedores y se extiende como nuevo paradigma social; su demanda se universaliza, y las exigencias en términos de eficiencia y calidad se extienden a todos los ámbitos. Se exige más de los productos, de su presentación, de los servicios, de los tiempos de espera, de la atención personal y profesional, entre otros...


En el contexto de la producción de bienes y servicios, la apertura de las economías y de los mercados es un factor decisivo para cambiar las reglas del juego y mejorar los parámetros de calidad y de costos. Sus estrategias presentan un componente humano fuerte. Cambia la organización y el contenido del trabajo; se tiende a trabajar en equipos y el sistema de control se hace cada vez más horizontal. Los métodos de producción modernos y la implantación de nuevas tecnologías, exigen calificaciones actualizadas. Se reducen los niveles en la organización; cambian las regulaciones que rigen las contrataciones laborales y se facilita la «movilidad funcional». El recurso humano cambia su «lugar en la empresa», por lo cual tiene que movilizarse de otra manera.


¿Cómo pueden las empresas alcanzar La Productividad con Calidad?


Para empezar deben ser entrenadas por una empresa especializada que reúna el profesionalismo y experticia, propios de un proveedor crítico y no como podría ocurrir con compras de bajo impacto en las cuales puede optarse por la oferta más económica, es decir, contratar servicios de consultoría sin meditarlo a fondo es tan peligroso como adquirir materia prima defectuosa o de dudosa calidad.


Principalmente se debe tener en cuenta lo siguiente:


1. Interpretación y valoración de la empresa consultora en resultados anteriores.
2. Aspectos éticos, legales, culturales y espirituales.
3. Sus políticas y procesos de aprendizaje previo y sus alternativas de formación especializada para crear modelos consultivos flexibles y consistentes.
4. Aplicaciones tecnológicas, ayudas metodológicas y estrategias de enseñanza.
5. Nivel profesional, formación práctica y preparación especializada para satisfacer los desafíos de la consultoría y la educación organizacional.
6. Su contribución a través de procesos tales como investigación y desarrollo.
7. Su Sistema de Gestión de Calidad y su alcance acorde con su objeto social y servicio ofrecido.